—¡Un beso!
—Toma.
Aquel día
Al despedirse lloraron.

VI

La del pañuelo de rosa,
La de los ojos muy negros,
No hay negro como tus ojos
Ni rosa cual tu pañuelo.

La de promesa vendida,
La de los ojos tan negros,
Más negras son que tus ojos
Las promesas de tu pecho.

Y este primoroso juguete:

De tela blanca y rosada
Tiene Rosa un delantal,
Y a la margen de la puerta
Casi, casi en el umbral,
Un rosal de rosas blancas
Y de rojas un rosal.

Una hermana tiene Rosa
Que tres años besó abril,
Y le piden rojas flores
Y la niña va al pensil,
Y al rosal de rosas blancas
Blancas rosas va a pedir.

Y esta hermana caprichosa
Que a las rosas nunca va,
Cuando Rosa juega y vuelve
En el juego el delantal,
Si ve el blanco abraza a Rosa
Si ve el rojo da en llorar.

Y si pasa caprichosa
Por delante del rosal,
Flores blancas pone a Rosa
En el blanco delantal.

Un libro, la Obra escogida del ilustre escritor, debe ser idea de sus amigos y discípulos.