En Occidente húndese
el sol crepuscular;
vestido de oro y púrpura
mañana volverá.
EN OCCIDENTE HUNDESE
el sol crepuscular;
vestido de oro y púrpura
mañana volverá.
En la vida hay crepúsculos
que nos hacen llorar,
porque hay soles que pártense
y no vuelven jamás.
CORO
Vuela la mágica ilusión
en un ocaso de pasión,
y la acompaña una canción
del corazón.
Este era un rey de Cólquida,
o quizá de Thulé,
un rey de ensueños líricos
que sonrió una vez.
De su sonrisa hermética
jamás se supo bien
si fué doliente y pálida
o si fué de placer.