¡MISTRAL! LA COPA SANTA LLENA DE SANTO VINO
alza el mundo por ti,
y lleva nueva sangre al corazón latino
su líquido rubí.

¡Gran patriarcal! ¡Tu canto lleva el mistral sonoro,
canto de amor y fe,
y alza su palma lírica tu Provenza de oro
por su gran Capoulié!

Provenza, que cultiva sus olivos y parras,
caida el verde laurel,
y al glorioso son de liras y cigarras
te corona con él.

Provenza canta himnos para su rey de cantos,
para su hijo inmortal,
y dice odas pindáricas, o dice salmos santos,
griega y pontifical.

Y las hermanas de Mireia, la preciosa
flor que el Arquero hirió,
por su memoria ofrendan ramos de mirto y rosa
a quien vida le dió.

Sonad, trompetas que anunciáis la victoria
de ese amado del Sol,
y que entre vuestro coro se oiga tocando a gloria
un clarín español.

Y que sobre los mares lleven los vientos libres
la divina verdad,
¡emperador de musas y rey de los felibres!
de tu inmortalidad.