En un vaso de marfil.
El general Lachambre logró hacer suyo aquel tesoro, la «adorable japonesa» fué generala, y luna de miel pasó en España, de donde volvió a la isla el distinguido militar, a ocupar el puesto de gobernador de Santiago de Cuba.
El cable nos anunció anteayer su muerte, en una de las batallas con los revolucionarios; ayer, felizmente, la noticia ha sido desmentida.
Es el general muy querido en la alta sociedad habanera, y muy estimado en la Capitanía general y allá en la corte de Madrid. En su carrera no es dudoso que llegue a más altos destinos.