La panamericana se aproximará cerca de Somotillo a la línea hondureña de Choluteca, después a la de Corinto y Granada en las cercanías de Chinandega, separándose de ellas, sea por Jinotepe, sea por Granada, para llegar, vía Valle Menier y Rivas, a Peña Blanca, en la frontera de Costa Rica.

El servicio de correos cuenta con 139 despachos, y el telégrafo sumaba, en 1906, la cifra de 5.300 kilómetros. El teléfono, sistema Roulez, tiene 560 millas en explotación. Además, cuenta con cables submarinos locales, del puerto de Corinto a Cordón y del puerto de Bluefield a Bluff.

La cal se vende por fanegas; la de Campuzano es excelente, y la de los nacimientos de Jinotega. En Nueva Segovia, una compañía americana explota un rico nacimiento de cobre. En Cinco Pinos, cerca de Somotillo, hay carbonatos y sulfato de cobre, aligado al oro, que contiene 16 por 100 de cobre. El jaspe, filones de níquel, aligado de cobre y de sulfato de hierro y el ocre rojizo y amarillento, existen también; pero en lo que Nicaragua es verdaderamente rica es en filones de oro, sobre todo en la parte limítrofe de Honduras y en la región de La Libertad. El salitre abunda en Jinotega, como la sal, producto hasta ahora muy abandonado. En Nicaragua como en todo Centro América, debían instalarse salinas modelos como las que se crearon en Tonkín. Los manantiales minerales termales y termominerales abundan, mencionando principalmente los bicarbonatados sódicos, cuya composición es similar a la del Vichy francés.

En maderas hay también una riqueza: se encuentran, entre otras, el ébano blanco, flor blanca, gavilán, ñambar, granadino blanco, guaeneo, iguana verde, laurel real, limoncillo, madera negra, madroño, manzano, suelero, monocaje, níspero, níspero colorado, palo de carbón, palo piedra, panama, pochete, guirieus, guizarra blanca, y colorada y sándalo.

El caucho se encuentra en estado silvestre, en los bosques vírgenes de los departamentos de Zelaya, Jerez, Matagalpa, Nueva Segovia, Esteli y Jinotega, en las comarcas de Cabo Gracias a Dios, y San Juan del Norte, y en los distritos del Liguia, de Río Grande y de Prinzapolka. En los departamentos de Rivas, Jerez y Matagalpa han comenzado ya a implantar cultivos.

La cera vegetal se encuentra en las Segovias, en Jinotega, Matagalpa, etc., a 1.600 pies de altura. La explotación de grandes plantaciones de cocales adquiere cada día más importancia, y una nueva impulsión se dará a este cultivo con motivo de la fundación de una fábrica de molienda de nuez de coco, de destilación de su aceite y de fabricación de manteca vegetal.

El tabaco es por toda Nicaragua de excelente calidad, sobre todo en la zona de Los Altos, Ticuantepe, Nindiri, Masatepe, Jinotepe. El café crece sobre todo su territorio, contando con más de 70 millones de árboles que producen 32 millones de kilos, y se realizan en 20 o 25 millones de francos. Desde luego, que estas plantaciones no son sino el comienzo, pues aumentarían como por encanto si los medios de comunicación fuesen más fáciles y más baratos.

La calidad del cacao es notable. Para confirmarlo basta con gustar la bebida nacional del país, el famoso tiste, de excelencia tal, que se vende en Nicaragua al mismo precio que en los Estados Unidos, y más caro que el cacao de Venezuela y del Ecuador. Se exportan anualmente más 30.000 kilos; pero esto no es sino una ínfima cantidad de su producción, que se agota en el país. Con el tiempo, el cultivo y la exportación aumentarán visiblemente. La banana se cultiva en todas partes de Nicaragua, sobre todo en Zelaya. Los vapores van todos los meses a cargar al pie de los terrenos de cultivo, sobre la costa atlántica. El maíz, el azúcar, cuya producción asciende a 15 millones de kilos, y el algodón, esa materia textil que los norte-americanos tanto encarecen y que en Centro-América tiene precios bajos y es de calidad excelente, se producen en abundancia, y al abrir sus puertos a otros mercados, sobre todo a España y Francia, aumentarían considerablemente.

En este país, en 1906, había 1.200.000 cabezas de ganado. Hay fuertes transacciones para las Antillas, Méjico y hasta los Estados Unidos. Las langostas abundan en la costa atlántica; y las ostras comestibles, concha nácar o madre perla, se encuentran, sobre todo en el golfo de Fronseca.

Hay fábricas de azúcares que producen 70.000 quintales de 16 kilos de azúcar blanca pura, refinada, que se exporta en parte a San Francisco, El Salvador, Honduras y Panamá. Hay fábricas de jabón, bujías y cerillas.