No me ocuparé nunca de la política interior de ninguna nación. Haré notar, no obstante, que desde la unión efectuada por los diferentes elementos de las agrupaciones políticas, se ha logrado «la reimplantación gradual y segura de un Gobierno democrático y liberal, dentro de las exigencias no estrechas de su criterio conservador». Y el actual mandatario se esfuerza por mejorar el crédito ante todo, impulsar la industria y el comercio, vigorizar, en una palabra, su país, que ha de llegar a ser todo lo que puede, con sus vastas riquezas fomentadas en una paz laboriosa.
Bogotá la docta y palatina, se abrillanta, se rejuvenece. Medellín, cuyos adelantos se han expuesto tan plausiblemente en una publicación, con motivo del centenario Colombiano; Popayán, ciudad que, según la frase de Reclus, es de las ciudades que, vistas a distancia, presentan el cuadro más encantador y más grandioso; Cali, «la ciudad más bella de Colombia y la que algún día habrá de disputar a Valparaíso el imperio del Océano Pacífico»; otras ciudades más, serán quizá en breve focos de civilización y de vitalidad.
Es demás señalar las ventajas de las regiones colombianas descriptas en los tratados geográficos y en los libros de viajes; y la belleza y encantos rurales que en el mundo entero se han podido apreciar con la simple lectura de la María, de Jorge Isaacs. Colombia es la Fertilidad, en su aspecto físico, como en su aspecto moral es el Talento. Es el imperio de las esmeraldas y de los versos. Sus figuras intelectuales son incontables, desde la colonia hasta nuestros días. ¿Qué será Colombia el día que lleguen a sus inmensas tierras los brazos y las iniciativas europeas? Colombia será una de las grandes sorpresas de la historia humana. Seguid, oh pueblos de nuestra América, la estela que va dejando en triunfo hacia el porvenir el potente navío argentino, y más de un sueño increíble se realizará entre las naciones.
[CUBA]
Isla bella, de feracidad sorprendente y de riqueza casi fabulosa. La página de sus heroísmos cerró el libro de glorias de la América multirrepublicana, y entre sus grandes hombres tuvo a un santo de la libertad: José Martí. País de sol y de palmas en que la naturaleza se recrea.