Yo he visto los lemures flotar, en los nocturnos
Instantes, cuando escuchan los bosques taciturnos
El loco grito de Atis que su dolor revela
O la maravillosa canción de Filomela.
El galope apresuro, si en el boscaje miro
Manes que pasan, y oigo su fúnebre suspiro.
Pues de la Muerte el hondo, desconocido Imperio,
Guarda el pavor sagrado de su fatal misterio.
ARNEO