Donde primero contempla y admira
Las cinceladas divinas alhambras;
Las muelles danzas en las alcatifas
Donde la mora sus velos desata,
Los pensativos y viejos kalifas
De ojos obscuros y barbas de plata.
Es una bella y alegre mañana
Cuando su vuelo la musa confía
A una errabunda y fugaz caravana
Que hace del viento su brújula y guía.