De las campañas, bajo los oros
Que vierte el hijo de Hiperión,
Pasan mugiendo, y en las eternas
Rocas salvajes de las cavernas
Esperezándose ruge el león;
Cuando en las vírgenes y verdes parras
Sus secas notas dan las cigarras,
Y en los panales de Himeto deja
Su rubia carga la leve abeja