Risa de plata que el aire riega

Hasta sus ávidos oídos llega;

Golpes en la onda, palabras locas,

Gritos joviales de frescas bocas,

Y los ladridos de la traílla

Que diana tiene junto a la orilla

Del fresco río, donde está ella

Blanca y desnuda como una estrella.

Tanta blancura que al cisne injuria

Abre los ojos de la lujuria: