y aquel de reflejos rojos
que a tu blancor sienta tanto.
En el obscuro cabello
pon las perlas que conquistas;
en el columbino cuello
pon el collar de amatistas,
de topacios amarillos
y esmeraldas nunca vistas.
Un camarín te decoro
y aquel de reflejos rojos
que a tu blancor sienta tanto.
En el obscuro cabello
pon las perlas que conquistas;
en el columbino cuello
pon el collar de amatistas,
de topacios amarillos
y esmeraldas nunca vistas.
Un camarín te decoro