Las guitarras decían en sus cuerdas sonoras
Las vagas aventuras y las errantes horas,
Volaban los fandangos, daba el clavel fragancia;
La gitana, embriagada de lujuria y cariño,
Sintió cómo caída dentro de su corpiño
El bello luis de oro del artista de Francia.
Amo tu delicioso alejandrino
Como el de Hugo, espíritu de España;
Este vale una copa de champaña