Rojos probó su miel; con labios rojos
Que saben hoy más ciencia que los sabios.
Venus tuvo el azur en sus pupilas
Pero su hijo no. Negros y fieros
Encienden a las tórtolas tranquilas
Los dos ojos de Eros.
Los ojos de las reinas fabulosas,
De las reinas magníficas y fuertes,
Tenían las pupilas tenebrosas
Que daban los amores y las muertes.