Era un aire suave, de pausados giros;
El hada Harmonía ritmaba sus vuelos;
E iban frases vagas y tenues suspiros
Entre los sollozos de los violoncelos.
Sobre la terraza, junto a los ramajes,
Diríase un trémolo de liras eolias
Cuando acariciaban los sedosos trajes,
Sobre el tallo erguidas, las blancas magnolias.
La marquesa Eulalia risas y desvíos
Daba a un tiempo mismo para dos rivales: