Con la marina espuma formara nieve y rosa,
Hecha de rosa y nieve nació la Anadiomena.
Al cielo alzó los brazos la lírica sirena,
Los curvos hipocampos sobre las verdes ondas
Levaron los hocicos; y caderas redondas,
Tritónicas melenas y dorsos de delfines
Junto a la Reina nueva se vieron. Los confines
Del mar llenó el grandioso clamor; el universo
Sintió que un hombre harmónico sonoro como un verso
Llenaba el hondo hueco de la altura; ese hombre