Yo he visto de Hipodamia la faz encantadora,

La cabellera espesa, la pierna vencedora.

Ella de la hembra humana fuera ejemplar augusto;

Ante su rostro olímpico no habría rostro adusto;

Las Gracias junto a ella quedarían confusas,

Y las ligeras Horas y las sublimes Musas

Por ella detuvieron sus giros y su canto.

HIPEA

Ella la causa fuera de inenarrable espanto:

Por ella el ixionida dobló su cuello fuerte.