Ambos son admiradores de Rodín, y se esfuerzan en convencerme de que los franceses no comprenden al gran escultor y los ingleses sí. Los ingleses y los norteamericanos, dice Miss Fox. Se celebra la poesía de Rudyard Kipling, algunas de cuyas composiciones, demasiado argóticas, confieso modestamente no comprender. Se trata del valor japonés, y no soy simpático cuando expongo mis simpatías por Rusia. Así, llegamos a tratar de la cuestión anglo-española, la eterna cuestión de Gibraltar.
—Los españoles, dice Mr. Fox, dicen que los Ingleses ocupan Gibraltar por una traición. Y a los japoneses se les acusa de traidores por causa del golpe por sorpresa que inició la guerra actual. ¿Qué guerra no es, en realidad, traidora? ¿Y qué cosa es traición, cuando se trata de guerra? Ahora bien, si los ingleses dejaran actualmente poner excelentes y modernísimas fortificaciones en el Fraile, en La Leña, en Camorro, en las Palomas y en otros lugares del litoral del estrecho, confiese usted que serían unos tontos. Puesto que usted ha leído al filósofo alemán de «Más allá del Bien y del Mal», no tengo que entrar en mayores disertaciones. Además el tiempo es oro.
Miss Fox pone un poquito más de brandy en mi té.
Pronto he de dejar el Peñón, erizado de hierro y de muerte. Me he de dirigir a la vecina Africa, cuyas costas se divisan, alzándose en el fondo el grande Atlas. Mis amigos ingleses me dan una carta de presentación para un rico árabe, que reside en Tánger, y llevo además otra, del amable cónsul argentino en Málaga, para el administrador español de correos en la ciudad blanca.
II
En estos días ha habido, como muy a menudo, divertimientos alegres para los distinguidos oficiales de esta férrea guarnición. Persona que ha asistido a ellos, me celebra la distinción y las elegancias de las jiras sportivas. Ha sido un fox hunting de lo más ameno y variado, después de gozar los invitados de la hospitalidad de Mr. Larios—, uno de la egregia familia que sabéis. Galopes animados hacia Salt Pans, por amables colinas, por Agua Corte; persecución de un zorro cerca de Polmones Village; amazonas animosas y bravos cazadores, que iban en caballos veloces; magnífica jauría;
Van perros de fina raza,
Cornetas de monte, en fin,