la luz de nieve que del cielo llega

y baña a una hermosura que suspira

la queja vaga que a la noche entrega

Loreley en la lengua de la lira.

Y sobre el agua azul el caballero

Lohengrín; y su cisne, cual si fuese

un cincelado témpano viajero,

con su cuello enarcado en forma de S.

Y del divino Enrique Heine un canto

a la orilla del Rhin; y del divino