cual con un ral, cual con dos

seguiremos iste pleito

fasta llevalo ente Dios.

Es la antigua voz de este pueblo. Supongo que la habréis comprendido los que podéis leer a Berceo y a Segura; si no, vaya en obsequio a los asturianos del Río de la Plata que me leen.

Del mismo autor de ese romance se conservan algunas composiciones de asuntos clásicos, hechas de manera burlesca, como fué uso entre ciertos humanistas de buen humor.

Así Dido y Eneas y Hero y Leandro. Solamente que algunos copiantes desfiguraron los versos originales, según dice el canónigo Posada, «ora por los que no entienden el bable, o ya por escrupulosos y timoratos, que los castraron de palabras y expresiones menos decentes y sustituyeron en su lugar otras y hasta octavas enteras». Temblemos pensando en cómo hubiera quedado la obra del Arcipreste de Hita si otros copiantes le aplican semejante castración. No obstante, en lo que queda de González Reguera, las sales y picantes no faltan. Así en Hero y Leandro hay octavas como ésta:

Mató ansí cinco toros y acabóse

la fiesta sin facer seña nenguna.

Baxó la ñeña y el galán posóse,

y acompañóla por probar fortuna;