sin virtud y sin respeto;
nada abre, no resuena...
¡Me parece un alma en pena!
Pobre llave sin fortuna
... y sin dientes, como una
vieja boca, si en mi hogar
ya no cierras ni abres nada,
pobre llave desdentada,
¿para qué te he de guardar?
Sin embargo, tú sabías