J. M. Agosto Méndez.

(Del libro Siluetas Literarias.)


Y bien, elegante y sentido poeta, Trovadores y Trovas me ha sabido á mieles, caso peregrino, pues yo tengo el gusto impertinente y soy por naturaleza poco dado á los entusiasmos líricos, pero el encanto de su prosa y la magia de sus ritmos rompieron el hielo de mi frialdad, y también ¿por qué ocultarlo? de mi escepticismo, y gusté sus bien perfiladas frases y sentí la seducción de sus versos, pudiendo ahora por versos y frases felicitarlo calurosamente y sin asomos de cortesanía.

C. Reyles.

(Uruguay.)


Tan altivo y gentil es su ditirambo, como sensual y exquisita la palpitante estrofa rítmica de su estro. Pule y combina el verso como el músico los sonidos, como el joyero el oro. Casal y Darío son sus rivales.

Si en cada uno de sus trovadores esbozados va dejando raudales de ingenio, en cada una de sus trovas deposita el sentimiento, la melancolía, lo que nos conmueve y nos encanta, lo que el poeta tiene de raro y misterioso. Su lira tañe las pesadumbres, los placeres y las esperanzas. A veces el poeta arranca á las cuerdas gritos de indignado ateísmo...

Tobías Zúñiga Montúfar.