27 y ahora has querido bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti; porque tú, SEÑOR, la has bendecido, y será bendita para siempre.
CAPÍTULO 18
1 Después de estas cosas aconteció que David hirió a los filisteos, y los humilló; y tomó a Gat y a sus villas de mano de los filisteos.
2 También hirió a Moab; y los moabitas fueron siervos de David trayéndole presentes.
3 Asimismo hirió David a Hadad-ezer rey de Soba, en Hamat, yendo él a asegurar su dominio al río Eufrates.
4 Y les tomó David mil carros, y siete mil caballos, y veinte mil hombres de [a] pie; y desjarretó David [los caballos de] todos los carros, excepto [los de] cien carros que dejó.
5 Y viniendo Siria, la de Damasco, en ayuda de Hadad-ezer rey de Soba, David hirió de los sirios veintidós mil varones.
6 Y puso David [guarnición] en Siria, la de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, trayéndole presentes; porque el SEÑOR salvaba a David donde quiera que iba.
7 Tomó también David los escudos de oro que llevaban los siervos de Hadad-ezer, y los trajo a Jerusalén.
8 Asimismo de Tibhat y de Cun ciudades de Hadad-ezer, tomó David muchísimo bronce, de que Salomón hizo el mar de bronce, las columnas, y vasos de bronce.