15 un mar, y doce bueyes debajo de él;
16 y calderos, y palas, y garfios; y todos sus vasos hizo Hiram su padre al rey Salomón para la Casa del SEÑOR, de bronce purísimo.
17 Y los fundió el rey en los llanos del Jordán, arcilla de la tierra, entre Sucot y Seredata.
18 Y Salomón hizo todos estos vasos en grande abundancia, porque no pudo ser hallado el peso del bronce.
19 Así hizo Salomón todos los vasos para la Casa de Dios, y el altar de oro, y las mesas sobre las cuales se ponían los panes de la proposición; 20 asimismo los candeleros y sus candilejas, de oro puro, para que las encendiesen delante del oratorio conforme a la costumbre.
21 Y las flores, y las candilejas, y las despabiladeras se hicieron de oro, de oro perfecto;
22 [también] las tenazas, y los tazones, y los cucharros, y los incensarios, de oro puro. [En cuanto a] la entrada de la Casa, sus puertas interiores para el lugar santísimo, y las puertas de la Casa del templo, de oro.
CAPÍTULO 5
1 Acabada toda la obra que hizo Salomón para la Casa del SEÑOR, metió Salomón [en ella] las cosas que David su padre había dedicado; y puso la plata, y el oro, y todos los vasos, en los tesoros de la Casa de Dios.
2 Entonces Salomón juntó en Jerusalén los ancianos de Israel, y todos los príncipes de las tribus, los cabezas de las familias de los hijos de Israel, para que trajesen el arca del pacto del SEÑOR de la ciudad de David, que es Sion.