13 Y tocaban las trompetas, y cantaban con la voz todos a una como un [varón] alabando y confesando al SEÑOR, cuando alzaban la voz con trompetas y címbalos, e instrumentos de música, cuando alababan al SEÑOR, [diciendo]: Porque [es] bueno, porque su misericordia [es] para siempre. Y la Casa fue llena de [una] nube, la Casa del SEÑOR.

14 Y no podían los sacerdotes estar para ministrar por causa de la nube; porque la gloria del SEÑOR había llenado la Casa de Dios.

CAPÍTULO 6

1 Entonces dijo Salomón: El SEÑOR ha dicho que él habitaría en la oscuridad.

2 Yo, pues, he edificado una Casa de morada para ti, y una habitación en que mores para siempre.

3 Y volviendo el rey su rostro, bendijo a toda la congregación de Israel; y toda la congregación de Israel estaba en pie.

4 Y él dijo: Bendito sea el SEÑOR Dios de Israel, el cual con su mano ha cumplido lo que habló por su boca a David mi padre, diciendo:

5 Desde el día que saqué mi pueblo de la tierra de Egipto, ninguna ciudad he elegido de todas las tribus de Israel para edificar casa donde estuviese mi Nombre, ni he escogido varón que fuese príncipe sobre mi pueblo Israel.

6 Mas a Jerusalén he elegido para que en ella esté mi nombre, y a David he elegido para que fuese sobre mi pueblo Israel.

7 Y David mi padre tuvo en [el] corazón edificar Casa al Nombre del SEÑOR Dios de Israel.