18 Después de todo esto el SEÑOR lo hirió en las entrañas de una enfermedad incurable.
19 Y aconteció que, pasando un día tras otro, al fin, al cabo de dos años, las entrañas se le salieron con la enfermedad, muriendo así de enfermedad muy penosa. Y no le hizo quema su pueblo, como las había hecho a sus padres. 20 Cuando comenzó a reinar era de treinta y dos [años], y reinó en Jerusalén ocho años; y se fue sin [ser] deseado. Y lo sepultaron en la ciudad de David, mas no en los sepulcros de los reyes.
CAPÍTULO 22
1 Y los moradores de Jerusalén hicieron rey en lugar suyo a Ocozías su hijo menor; porque el ejército que había venido con los árabes al campo, había muerto a todos los mayores; por lo cual reinó Ocozías, hijo de Joram rey de Judá.
2 Cuando Ocozías comenzó a reinar era de cuarenta y dos años ([otro texto: veintidós años]), y reinó un año en Jerusalén. El nombre de su madre fue Atalía, hija de Omri.
3 También él anduvo en los caminos de la casa de Acab; porque su madre le aconsejaba a obrar impíamente.
4 Hizo, [pues], lo malo en ojos del SEÑOR, como la casa de Acab; porque después de la muerte de su padre, ellos le aconsejaron para su perdición.
5 Y él anduvo en los consejos de ellos, y fue a la guerra con Joram hijo de Acab, rey de Israel, contra Hazael rey de Siria, a Ramot de Galaad, donde los Sirios hirieron a Joram.
6 Y [se] volvió para curarse en Jezreel de las heridas que le habían hecho en Rama, peleando con Hazael rey de Siria. Y descendió Azarías hijo de Joram, rey de Judá, a visitar a Joram hijo de Acab, en Jezreel, porque allí estaba enfermo.
7 Pero esto [venía] de Dios, para que Ocozías fuese hollado viniendo a Joram; porque siendo venido, salió con Joram