16 Sin [lo que se contaba] para los varones de tres años arriba, a todos los que entraban en la Casa del SEÑOR, cada cosa en su día por su ministerio, por sus estancias y por sus órdenes;
17 y a los que eran contados entre los sacerdotes por las familias de sus padres, y a los levitas de edad de veinte años arriba, por sus estancias y órdenes;
18 asimismo a los de su generación con todos sus niños, y sus mujeres, y sus hijos e hijas, para toda la compañía; porque por la fe de estos se repartían las ofrendas.
19 Asimismo a los hijos de Aarón, los sacerdotes, que [estaban] en los ejidos de sus ciudades, por todas las ciudades, los varones nombrados [tenían cargo] de dar sus porciones a todos los varones de los sacerdotes, y a todo el linaje de los levitas. 20 De esta manera hizo Ezequías en todo Judá; el cual hizo lo bueno, recto, y verdadero, delante del SEÑOR su Dios.
21 En todo cuanto comenzó en el servicio de la Casa de Dios, y en la ley y mandamientos, buscó a su Dios, y lo hizo de todo corazón, y fue prosperado.
CAPÍTULO 32
1 Después de estas cosas y de esta fidelidad, vino Senaquerib rey de los Asirios, entró en Judá, y asentó campamento contra las ciudades fuertes, y determinó de entrar en ellas.
2 Viendo, pues, Ezequías la venida de Senaquerib, y su determinación de combatir a Jerusalén,
3 tuvo su consejo con sus príncipes y con sus valerosos, sobre cegar las fuentes de las aguas que [estaban] fuera de la ciudad; y ellos le apoyaron.
4 Y se juntó mucho pueblo, y taparon todas las fuentes, y también el arroyo que va por medio de la tierra, diciendo: ¿Por qué han de hallar los reyes de Asiria muchas aguas cuando vinieren?