13 Pero el primer año de Ciro rey de Babilonia, el [mismo] rey Ciro dio mandamiento para que esta Casa de Dios fuese edificada.
14 Y también los vasos de oro y de plata de la Casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo que [estaba] en Jerusalén, y los había metido en el templo de Babilonia, el rey Ciro los sacó del templo de Babilonia, y fueron entregados a Sesbasar, al cual había puesto por capitán;
15 y le dijo: Toma estos vasos, ve y ponlos en el templo que [está] en Jerusalén; y la Casa de Dios sea edificada en su lugar.
16 Entonces este Sesbasar vino, y puso los fundamentos de la Casa de Dios que [estaba] en Jerusalén, y desde entonces hasta ahora se edifica, y aún no está acabada.
17 Y ahora, si al rey parece bien, búsquese en la casa de los tesoros del rey que está allí en Babilonia, si es [así] que por el rey Ciro haya sido dado mandamiento para edificar esta Casa de Dios que [está] en Jerusalén, y envíenos a decir la voluntad del rey sobre esto.
CAPÍTULO 6
1 Entonces el rey Darío dio mandamiento, y buscaron en la casa de los libros, donde guardaban los tesoros allí en Babilonia.
2 Y fue hallado en el cofre del palacio que [está] en la provincia de Media un libro, dentro del cual estaba escrito así: Memoria:
3 En el año primero del rey Ciro, el [mismo] rey Ciro dio mandamiento acerca de la Casa de Dios que [estaba] en Jerusalén; que la Casa fuese edificada [para] lugar en que sacrifiquen sacrificios, y sus paredes fuesen cubiertas; su altura de sesenta codos, y de sesenta codos su anchura;
4 los órdenes, tres de piedra de mármol, y un orden de madera nueva y que el gasto sea dado de la casa del rey.