21 ¿Su hermosura, no se pierde con ellos mismos? Mueren, y no lo saben.

CAPÍTULO 5

1 Ahora pues da voces, si habrá quien te responda; y ¿si habrá alguno de los santos a quien mires?

2 Es cierto que al loco la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia.

3 Yo he visto al loco que echaba raíces, y en la misma hora maldije su habitación.

4 Sus hijos estarán lejos de la salud, y en la puerta serán quebrantados, y no [habrá] quien los libre.

5 Su mies comerán los hambrientos, y la sacarán de entre las espinas, y [los] sedientos beberán su hacienda.

6 Porque la iniquidad no sale del polvo, ni el castigo reverdece de la tierra.

7 Antes como las chispas se levantan para volar [por el aire], así el hombre nace para la aflicción.

8 Ciertamente yo buscaría a Dios, y depositaría en él mis negocios;