3 ¿Por qué somos tenidos por bestias? ¿En vuestros ojos somos viles?

4 [Oh tú,] que despedazas tu alma con tu furor, ¿será dejada la tierra por tu causa, y serán traspasadas de su lugar las peñas?

5 Ciertamente la luz de los impíos será apagada, y no resplandecerá la centella de su fuego.

6 La luz se oscurecerá en su tienda, y su candil se apagará sobre él.

7 Los pasos de su potencia serán acortados, y su mismo consejo lo echará

8 Porque red será echada en sus pies, y sobre red andará.

9 Lazo prenderá su calcañar; esforzará contra él los sedientos.

10 Su cuerda está escondida en la tierra, y su torzuelo sobre la senda.

11 De todas partes lo asombrarán temores, y con sus mismos pies lo ahuyentarán.

12 Su fuerza será hambrienta, y a su costilla estará aparejado quebrantamiento.