13 ¿Quién visitó por él la tierra? ¿Y quién puso en orden todo el mundo?

14 Si él pusiese sobre el [hombre] su corazón, y recogiese así su espíritu y su aliento,

15 toda carne perecería juntamente, y el hombre se tornaría en polvo.

16 Si pues [hay en ti] entendimiento, oye esto: Escucha la voz de mis palabras.

17 ¿Por ventura se enseñoreará el que aborrece el juicio? ¿Y condenarás tú al poderoso [siendo] justo?

18 ¿Por ventura se ha de decir al rey: Perverso; y a los príncipes: Impíos?

19 [Cuánto menos a aquél] que no hace acepción de personas de príncipes, ni el rico es de él más respetado que el pobre; porque todos son obras de sus manos. 20 En un momento mueren, y a media noche se alborotarán los pueblos, y pasarán, y sin mano será quitado el poderoso.

21 Porque sus ojos están [puestos] sobre los caminos del hombre, y ve todos sus pasos.

22 No [hay] tinieblas, ni sombra de muerte donde se encubran los que obran maldad.

23 No carga pues él al hombre más de lo justo, para que vaya con Dios a juicio.