16 por eso Job abrió su boca vanamente, y multiplica palabras sin sabiduría.

CAPÍTULO 36

1 Y Añadió Eliú, y dijo:

2 Espérame un poco, y te enseñaré; porque todavía hablo por Dios.

3 Tomaré mi sabiduría de lejos, y daré la justicia a mi hacedor.

4 Porque de cierto no son mentira mis palabras; [antes se trata] contigo con perfecta sabiduría.

5 He aquí que Dios [es] grande, y no aborrece; fuerte [es] en virtud de corazón.

6 No dará vida al impío, antes a los humildes dará su derecho.

7 No quitará sus ojos del justo; antes bien con los reyes los pondrá en silla para siempre, y serán ensalzados.

8 Y si estuvieren presos en grillos, y cautivos en las cuerdas de la bajeza,