17 Pegado está el uno con el otro, están trabados entre sí, que no se pueden apartar.
18 Con sus estornudos encienden lumbre, y sus ojos [son] como los párpados del alba.
19 De su boca salen hachas de fuego, centellas de fuego proceden. 20 De sus narices sale humo como de [una] olla o caldero que hierve.
21 Su aliento enciende los carbones, y de su boca sale llama.
22 En su cerviz mora la fortaleza, y delante de él es deshecho el trabajo.
23 Las partes de su carne están pegadas [entre sí]; está firme [su carne] en él, y no se mueve.
24 Su corazón es firme como una piedra, y fuerte como la muela de abajo.
25 De su grandeza tienen temor los fuertes, y de sus desmayos se purgan.
26 Cuando alguno lo alcanzare, ni espada, ni lanza, ni dardo, ni coselete durará [contra él].
27 El hierro estima por pajas, y el acero por leño podrido.