13 Déjame [estar delante de ti], y tomaré fuerzas, antes que vaya y perezca.

CAPÍTULO 40

1 Al Vencedor: Salmo de David. Pacientemente esperé al SEÑOR, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.

2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

3 Y puso en mi boca canción nueva, alabanza a nuestro Dios. Verán [esto] muchos, y temerán, y esperarán en el SEÑOR.

4 Bienaventurado el varón que puso al SEÑOR por su confianza, y no miró a los soberbios, ni a los que declinan a la mentira.

5 Aumentado has tú, oh SEÑOR Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no [te los podremos] contar, anunciar, ni hablar; no pueden ser narrados.

6 Sacrificio y presente no te agrada; me has labrado oídos; holocausto y expiación no has demandado.

7 Entonces dije: He aquí, vengo; en el envoltorio del libro [está] escrito de mí:

8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado; y tu ley [está] en medio de mis entrañas.