13 Considerad bien su antemuro, mirad sus palacios; para que lo contéis a la generación venidera.

14 Porque este Dios [es] Dios nuestro eternalmente y para siempre; El nos capitaneará hasta la muerte.

CAPÍTULO 49

1 Al Vencedor: a los hijos de Coré: Salmo. Oíd esto, pueblos todos; escuchad, habitadores todos del mundo:

2 Así los hijos de los hombres como los hijos de los varones; el rico y el pobre juntamente.

3 Mi boca hablará sabiduría; y el pensamiento de mi corazón inteligencia.

4 Acomodaré a ejemplos mi oído; declararé con el arpa mi enigma.

5 ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, [cuando] la iniquidad de mis calcañares me cercará?

6 Los que confían en sus haciendas, y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan,

7 ninguno de ellos podrá [en manera alguna] redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate.