5 Por tanto Dios te derribará para siempre; te cortará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.)
6 Y verán los justos, y temerán; y se reirán de él, diciendo:
7 He aquí [un] varón que no puso a Dios por su fortaleza, sino [que] confió en la multitud de sus riquezas; se esforzó en su maldad.
8 Mas yo [estoy] como oliva verde en la Casa de Dios; confié en la misericordia de Dios perpetua y eternalmente.
9 Te alabaré para siempre porque obraste; y esperaré [a] tu Nombre, porque [es] bueno, delante de tus misericordiosos.
CAPÍTULO 53
1 Al Vencedor: sobre Mahalat: Masquil de David. Dijo el loco en su corazón: No [hay] Dios. Se corrompieron e hicieron abominable maldad; no [hay] quien haga bien.
2 Dios desde los cielos miró sobre los hijos de Adán, por ver si hay [algún] entendido que busque a Dios.
3 Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían dañado; no [hay] quien haga bien, no [hay] ni aun uno.
4 ¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad, que comen [a] mi pueblo [como si] comiesen pan? A Dios no invocan.