9 Solamente, vanidad [son] los hijos de Adán, mentira los hijos del varón; pesándolos a todos juntos en la balanza, [serán] menos que la vanidad.

10 No confiéis en la violencia, ni en la rapiña no os envanezcáis; si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón [en ella].

11 Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: Que de Dios [es] la fortaleza.

12 Y tuya Señor, [es] la misericordia; porque tú pagas a cada uno conforme a su obra.

CAPÍTULO 63

1 Salmo de David, estando en el desierto de Judá. Dios, Dios mío [eres] tú; a ti madrugaré; mi alma tuvo sed de ti, mi carne te desea en tierra de sequedad y transida sin aguas.

2 Así te miré en santidad, cuando vi tu fortaleza y tu gloria.

3 Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.

4 Así te bendeciré en mi vida; en tu Nombre alzaré mis manos.

5 Como de sebo y de grosura será saciada mi alma; y con labios de alegría te alabará mi boca,