13 Dios mío, ponlos como a torbellino; como a hojarascas delante del viento.
14 Como fuego que quema el monte, como llama que abrasa las breñas.
15 Persíguelos así con tu tempestad, y asómbralos con tu torbellino.
16 Llena sus rostros de vergüenza; y busquen tu Nombre, oh SEÑOR.
17 Sean afrentados y turbados para siempre; y sean deshonrados, y perezcan.
18 Y conozcan que tu nombre [es] el SEÑOR; [tú] solo Altísimo sobre toda la tierra.
CAPÍTULO 84
1 Al Vencedor: sobre Gitit: A los hijos de Coré. Salmo. ¡Cuán amables son tus moradas, oh SEÑOR de los ejércitos!
2 Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios del SEÑOR; mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
3 Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh SEÑOR de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.