11 La verdad reverdecerá de la tierra; y la justicia mirará desde los cielos.

12 El SEÑOR dará también el bien; y nuestra tierra dará su fruto.

13 La justicia irá delante de él; y pondrá sus pasos en camino.

CAPÍTULO 86

1 Oración de David. Inclina, oh SEÑOR, tu oído, y óyeme; porque estoy pobre y menesteroso.

2 Guarda mi alma, porque soy misericordioso; salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía.

3 Ten misericordia de mí, oh SEÑOR; porque a ti clamo cada día.

4 Alegra el alma de tu siervo; porque a ti, oh Señor, levanto mi alma.

5 Porque tú, Señor, [eres] bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.

6 Escucha, oh SEÑOR, mi oración, y está atento a la voz de mis ruegos.