27 mas tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.
28 Los hijos de tus siervos habitarán, y su simiente será afirmada delante de ti.
CAPÍTULO 103
1 De David. Bendice, alma mía al SEÑOR; y todas mis entrañas al Nombre de su santidad.
2 Bendice, alma mía, al SEÑOR, y no olvides ninguno de sus beneficios:
3 el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades,
4 el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordia;
5 el que sacia de bien tu boca [de modo que] te rejuvenezcas como el águila.
6 El SEÑOR [es] el que hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia.
7 Sus caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras.