8 Y él redimirá a Israel de todos sus pecados.

CAPÍTULO 131

1 Canción de las gradas: de David. SEÑOR, mi corazón no se ha envanecido, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas maravillosas más de lo que me pertenecía.

2 Sino [que me] puse [en silencio], e hice callar mi alma, [sea yo] como el destetado de su madre; como el destetado de mi [propia] vida.

3 Espera, oh Israel, al SEÑOR desde ahora y para siempre.

CAPÍTULO 132

1 Canción de las gradas. Acuérdate, oh SEÑOR, de David, de toda su aflicción;

2 de cómo juró al SEÑOR, prometió al Fuerte de Jacob:

3 No entraré en la morada de mi casa, ni subiré sobre el lecho de mi estrado;

4 no daré sueño a mis ojos, ni a mis párpados adormecimiento,