14 Casi en todo mal he estado, en medio de la sociedad y de la congregación.

15 Bebe el agua de tu propia cisterna, y las corrientes de tu propio pozo.

16 Rebosan por de fuera tus fuentes, en las plazas los ríos de [tus] aguas.

17 Sean para ti solo, y no para los extraños contigo.

18 Será bendito tu manantial; y alégrate de la mujer de tu juventud.

19 Como cierva de amores y graciosa gacela, sus pechos te satisfagan en todo tiempo; y en su amor andarás ciego de continuo, [sin fijar tus ojos en nadie más]. 20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la ajena, y abrazarás el seno de la extraña?

21 Pues que los caminos del hombre están ante los ojos del SEÑOR, ¡y él pesa todas sus veredas!

22 Sus [propias] iniquidades prenderán al impío, y con las cuerdas de su pecado será detenido.

23 El morirá por no haberse [sometido al] castigo; y por la grandeza de su locura, errará.

CAPÍTULO 6