16 Con paramentos he ataviado mi cama, recamados con cordoncillo de Egipto.

17 He sahumado mi cámara con mirra, áloes, y canela.

18 Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; alegrémonos en amores.

19 Porque el marido no está en casa, se ha ido a un largo viaje; 20 el saco de dinero llevó en su mano, el día de la fiesta volverá a su casa.

21 Lo derribó con la mucha suavidad de sus palabras, con la blandura de sus labios lo persuadió.

22 Se va en pos de ella luego, como va el buey al degolladero, y como el loco a las prisiones para ser castigado;

23 de tal manera que la saeta traspasó su hígado; como el ave que se apresura al lazo, y no sabe que es contra su vida.

24 Ahora pues, hijos, oídme, y estad atentos a las razones de mi boca.

25 No se aparte a sus caminos tu corazón; no yerres en sus veredas.

26 Porque a muchos ha hecho caer muertos; y todos los fuertes han sido muertos por ella.