13 La mujer loca, alborotadora, simple e ignorante;

14 se sienta en [una] silla a la puerta de su casa, en lo alto de la ciudad,

15 para llamar a los que pasan por el camino; a los que enderecen sus caminos:

16 Cualquier simple, venga acá. A los faltos de entendimiento dijo:

17 Las aguas hurtadas son dulces, y el pan comido en oculto es suave.

18 Y no saben que allí están los muertos; [que] sus convidados están en los profundos de la sepultura.

CAPÍTULO 10

1 (Las parábolas de Salomón.) El hijo sabio alegra al padre; y el hijo loco es tristeza a su madre.

2 Los tesoros de maldad no serán de provecho; mas la justicia libra de la muerte.

3 El SEÑOR no dejará hambrear el alma del justo; mas la iniquidad lanzará a los impíos.