6 No comas pan de [hombre] de mal ojo, ni codicies sus manjares;

7 porque cual es su pensamiento en su alma, tal es él. Come y bebe, te dirá; mas su corazón no [está] contigo.

8 ¿Comiste tu parte? La vomitarás; y perderás tus suaves palabras.

9 No hables a oídos del loco; porque menospreciará la prudencia de tus razones.

10 No traspases el término antiguo, ni entres en la heredad de los huérfanos;

11 porque el redentor de ellos [es] el Fuerte, el cual juzgará la causa de ellos contra ti.

12 Aplica tu corazón al castigo, y tus oídos a las palabras de sabiduría.

13 No detengas el castigo del niño; porque si lo hirieres con vara, no morirá.

14 Tú lo herirás con vara, y librarás su alma del infierno.

15 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también a mí se me alegrará el corazón;