30 El león, fuerte entre todos los animales, que no vuelve atrás por nadie;

31 el [lebrel] ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío; y el rey contra el cual ninguno se levanta.

32 Si caíste, [fue] porque te enalteciste; y si mal pensaste, [pon] el dedo sobre la boca.

33 Ciertamente el que exprime la leche, sacará manteca; y el que recio se suena las narices, sacará sangre; y el que provoca la ira, causará contienda.

CAPÍTULO 31

1 Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.

2 ¿Qué, hijo mío? ¿Y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué, hijo de mis deseos?

3 No des a las mujeres tu fuerza ni tus caminos, [que es] para destruir los reyes.

4 No [es] de los reyes, oh Lemuel, no [es] de los reyes beber vino, ni de los príncipes la cerveza.

5 No sea que bebiendo olviden la ley, y perviertan el derecho de todos los hijos afligidos.