10 El que es, ya su nombre ha sido nombrado; y se sabe que es hombre, y que no podrá contender con el que es más fuerte que él.
11 Ciertamente las muchas palabras multiplican la vanidad. ¿Qué más tiene el hombre?
12 Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales el hace [que sean] como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?
CAPÍTULO 7
1 Mejor [es el] buen nombre que el buen ungüento; y el día de la muerte que el día del nacimiento.
2 Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del convite; porque aquello es el fin de todos los hombres; y el que vive [se] advertirá.
3 Mejor [es] el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón.
4 El corazón de los sabios [está] en la casa del luto; mas el corazón de los locos, en la casa del placer.
5 Mejor [es] oír la reprensión del sabio, que la canción de los locos.
6 Porque la risa del loco [es] como el estrépito de las espinas debajo de la olla. Y también esto [la risa o la prosperidad del loco] [es] vanidad.