12 No se; mi alma me ha hecho devolver [como] los carros de Aminadab.
13 Vuélvete, vuélvete, oh sulamita; vuélvete, vuélvete, y te miraremos. ¿Qué veréis en la sulamita? Ella será como una multitud de tabernáculos.
CAPÍTULO 7
1 ¡Cuán hermosos [son] tus pies en los calzados, oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos [son] como joyas, obra de mano de [excelente] maestro.
2 Tu ombligo, [como] una taza redonda, que no le falta bebida. Tu vientre, [como] montón de trigo, cercado de lirios.
3 Tus dos pechos, como gemelos de gama.
4 Tu cuello, como torre de marfil; tus ojos, [como] las pesqueras de Hesbón junto a la puerta de Bat-rabim; tu nariz, como la torre del Líbano, que mira hacia Damasco.
5 Tu cabeza encima de ti, como la grana; y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey ligada en los corredores.
6 ¡Qué hermosa eres, y cuán suave, oh amor deleitoso!
7 Tu estatura es semejante a la palma, y tus pechos a los racimos!