CAPÍTULO 26
1 En aquel día cantarán este cantar en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salud puso [Dios] por muros y antemuro.
2 Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades.
3 Tú [le] guardarás en completa paz, [cuyo pensamiento en ti] persevera; porque en ti se ha confiado.
4 Confiad en el SEÑOR perpetuamente, porque en JAH, el SEÑOR [está] la fortaleza de los siglos.
5 Porque [él] derribó [a] los que moraban en lugar sublime; humilló [a] la ciudad ensalzada, la humilló hasta la tierra, la derribó hasta el polvo.
6 La hollará pie, [los] pies del pobre, [los] pasos de [los] menesterosos.
7 El camino del justo es rectitud; tú, recto, pesas el camino del justo.
8 Aun en el camino de tus juicios, oh SEÑOR, te esperamos, a tu nombre y a tu memoria [es] el deseo del alma.
9 Con mi alma te deseo en la noche, y entre tanto que me dure el espíritu en medio de mí, madrugaré a buscarte; porque desde que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.