10 Con todo eso, el SEÑOR lo quiso moler, sujetándole a padecimiento. Cuando hubiere puesto su alma por expiación, verá linaje, vivirá por largos días; y la voluntad del SEÑOR será en su mano prosperada.
11 Del trabajo de su alma verá y será saciado. Y con su conocimiento justificará mi Siervo justo a muchos; y él llevará las iniquidades de ellos.
12 Por tanto, [yo] le daré parte con los grandes, y a los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su alma hasta la muerte, y fue contado con los rebeldes, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.
CAPÍTULO 54
1 Alégrate, oh estéril, la que no daba a luz: levanta canción, [y da voces de] júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más [serán] los hijos de la dejada, que los de la casada, dijo el SEÑOR.
2 Ensancha el sitio de tu cabaña, y las cortinas de tus tiendas sean extendidas, no seas escasa; alarga tus cuerdas, y fortifica tus estacas.
3 Porque a la mano derecha y a la mano izquierda has de crecer; y tu simiente heredará gentiles, y habitarán las ciudades asoladas.
4 No temas, que no serás avergonzada; y no te avergüences, que no serás afrentada; antes te olvidarás de la vergüenza de [tu] juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.
5 Porque tu marido [será] tu Hacedor; el SEÑOR de los ejércitos [es] su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel, Dios de toda la tierra será llamado.
6 Porque como a mujer dejada y triste de espíritu te llamó el SEÑOR; y [como] a mujer joven que [es] repudiada, dijo el Dios tuyo.