16 Y vio que no había hombre, y abominó que no [hubiera quien] se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia.
17 Y se vistió de justicia, como de loriga, con capacete de salud en su cabeza; y se vistió de vestido de venganza [por] vestidura, y se cubrió de celo como de manto,
18 como para [dar] pagos, como para tornar venganza de sus enemigos, [y] dar el pago a sus adversarios; a las islas dará el pago.
19 Y temerán desde el occidente el nombre del SEÑOR; y desde el nacimiento del sol, su gloria; porque vendrá como río violento impelido por [el] aliento del SEÑOR. 20 Y vendrá [el] Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dijo el SEÑOR.
21 Y éste será mi Pacto con ellos, dijo el SEÑOR: el Espíritu mío que [está] sobre ti; y mis palabras, que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, y de la boca de tu simiente, y de la boca de la simiente de tu simiente, dijo el SEÑOR, desde ahora y para siempre.
CAPÍTULO 60
1 Levántate, resplandece; que viene tu lumbre, y la gloria del SEÑOR ha nacido sobre ti.
2 Que he aquí, que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad los pueblos; y sobre ti nacerá el SEÑOR, y sobre ti será vista su gloria.
3 Y andarán los gentiles a tu lumbre, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.
4 Alza tus ojos en derredor, y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas sobre el lado serán criadas.